El THC es el principal componente psicoactivo de la planta de cannabis. Se puede ingerir, tomar por vía sublingual, aplicar de forma tópica, inhalar en forma de vapor, fumar, mezclar con alimentos, utilizar en infusiones e incluso se ha administrado por vía intravenosa con fines de investigación. Se une a los receptores cannabinoides del cerebro, lo que provoca efectos psiquiátricos, como problemas cognitivos, así como consecuencias sistémicas, como la taquicardia.
Los problemas cognitivos agudos pueden ser más frecuentes con el THC, incluyendo dificultades de aprendizaje verbal, de la memoria de trabajo y del procesamiento emocional. Por otro lado, el CBD puede mejorar la función cognitiva (incluida la memoria) en personas que consumen cannabis, pero no en aquellas con trastornos neurológicos o psiquiátricos.
También hay indicios de que algunos problemas cognitivos agudos (como el procesamiento emocional y la memoria de trabajo, pero no la atención) podrían evitarse mediante una combinación de THC y CBD en pacientes neuropsiquiátricos. Las intrusiones de memoria siguen estando presentes incluso con un pretratamiento con CBD seguido de la administración de THC, pero con esta combinación no se produce el retraso en la recuperación de la memoria verbal.
¿Son diferentes los efectos psicoactivos del THC y del CBD?
La incidencia de los efectos psicoactivos es proporcional a las concentraciones de THC e inversamente proporcional a las de CBD. Esto es importante, ya que muchas variedades más recientes presentan concentraciones cada vez mayores de THC y niveles más bajos de CBD, en comparación con las variedades anteriores de cannabis. Por lo tanto, los estudios más recientes pueden mostrar un mayor deterioro cognitivo entre los consumidores habituales de cannabis, debido a este cambio en las proporciones relativas. El consumo crónico de cannabis con altas concentraciones de THC y bajas de CBD podría provocar un deterioro de la memoria verbal y episódica.
La intensidad del sonido se percibe de forma diferente a como la perciben otras personas. Se observan síntomas psiquiátricos graves con dosis elevadas de THC en la esquizofrenia, incluyendo alucinaciones y delirios, así como psicosis resistente, que no puede tratarse con fármacos antipsicóticos habituales. Normalmente, el THC produce cierta ansiedad, que puede volverse generalizada e irracional en casos graves.
El THC es eficaz cuando se utiliza para aliviar el síndrome de abstinencia de la morfina. Por el contrario, una dosis equivalente de CBD no mostró ningún efecto.
Esta evidencia experimental se ve respaldada por estudios de imagen, que muestran cambios agudos provocados por el THC y el CBD en las áreas cerebrales responsables de estas funciones.
- El THC atenúa la actividad en determinadas áreas cerebrales durante una tarea de inhibición de la respuesta, pero ocurre lo contrario con el CBD.
- También se ha observado que otras áreas de conectividad y procesamiento cerebral se ven afectadas de manera opuesta por el THC y el CBD.
- El procesamiento visual aumenta en la corteza visual primaria, pero se atenúa en la corteza occipital, mientras que el CBD lo aumenta en la zona occipital.
- La actividad del cerebelo también es opuesta tras la exposición al THC y al CBD durante el procesamiento visual.
- Por otro lado, en el procesamiento de estímulos auditivos, el THC reduce la actividad en la corteza auditiva en comparación con el CBD.
Alivio del dolor
No hay mucha diferencia en el grado de alivio del dolor entre el THC y el CBD, en comparación con el placebo.
¿Tienen el THC o el CBD acción antiinflamatoria?
Tanto el THC como el CBD reducen la tasa de producción y liberación de citocinas proinflamatorias por parte de las células microgliales expuestas al lipopolisacárido bacteriano. Sin embargo, el CBD también reduce la actividad de la vía NF-KB, que es importante para regular la transcripción de los genes implicados en la inflamación. Además, aumenta el nivel de actividad de STAT3, un factor de transcripción que tiende a devolver al organismo al estado antiinflamatorio. Estas acciones no se observan con el THC.
¿Afectan el THC o el CBD a la ansiedad?
El THC y el CBD tienen efectos opuestos en lo que respecta al procesamiento del miedo en la amígdala y otras regiones cerebrales relacionadas. El THC aumenta las sensaciones y los síntomas de ansiedad y la excitación autonómica, mientras que con el CBD ocurre lo contrario, lo que lo convierte en un ansiolítico.
Interacciones
El CBD inhibe el metabolismo del THC, lo que provoca que los niveles de este último aumenten, según algunos estudios con ratas. Se detectó la presencia de THC en la sangre y el cerebro de ratas a las que solo se les había administrado CBD. Mientras que el THC provocaba una inmovilidad total en las ratas, el CBD administrado por vía oral solo provocaba una hiperlocomoción leve. Sin embargo, la administración de CBD no tuvo un efecto significativo sobre el comportamiento inducido por el THC.
Resumen
Existe un conjunto de pruebas, aunque escaso, pero sugerente, que debe ser objeto de un seguimiento para demostrar que el pretratamiento o la coadministración de CBD podrían prevenir muchos de los efectos de la administración de THC sobre la función cognitiva en humanos. Esta investigación podría ayudar a definir la proporción óptima de THC/CBD a partir de la cual el fármaco resulta beneficioso para el usuario en diversas afecciones, tanto físicas como neuropsiquiátricas.
Cannabidiol (CBD) y tetrahidrocannabinol (THC)
Fuentes
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/0091305785901224
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6042662/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2804319/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5435777/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29129557
